jueves, 26 de noviembre de 2009

AL OTRO LADO

El espejo de mi habitación reflejaba las paredes supuestamente blancas; el escritorio, con textos que nunca se publicaron; la cama, cómoda pero poco gastada… y mi rostro cansado y confuso. ¿La imagen proyectada refleja nuestra identidad? ¿Habría algo al otro lado del espejo? Un día, en un descuido, toqué el cristal. Una fuerza procedente del objeto me absorbió bruscamente. Lo traspasé. Lo que había al otro lado: las paredes supuestamente blancas; el escritorio, con textos que nunca se publicaron; la cama, cómoda pero poco gastada… y mi rostro cansado y confuso.

No hay comentarios: