viernes, 4 de agosto de 2017

SIMÓN




Simón. Criado entre la burla y la compasión, el que se balanceaba extrañamente al andar. El que se quedaba mirando el vacío con ojos extraviados largo rato. A quien se le quedaba colgando la lengua en la boca abierta, de la que le resbalaba un hilillo de baba. Pero también el que respondía cortésmente cuando se dirigían a él. El que nunca haría daño a ningún animal. El que pronunciaba sentencias sabias como esta: «El tiempo pone a todos en su sitio.»
Una tarde Isidro, la persona con más maldad del pueblo, después de hacerle a Simón una barrabasada más, tropezó con una piedra. Rodó por las escaleras del parque. La caída fue tan grande que le produjo heridas graves por las que fue hospitalizado varios días. Fue cuando Simón murmuró, con voz algo gangosa, esas palabras, mientras sonreía bobaliconamente al suelo. A partir de entonces, los vecinos dejaron de llamarle el Idiota.


*Microcuento publicado en la Antología del II Certamen de Microrrelatos del Ateneo Laguna de Duero.

1 comentario:

Sandra Fernández Jurado dijo...

Este microcuento fue presentado al II Certamen de Microrrelatos del Ateneo Laguna de Duero, organizado por esta asociación sociocultural. De los 278 microrrelatos participantes, se seleccionaron 199, entre los que se encuentra "Simón", de una servidora, para publicarlos en una antología que lleva el mismo nombre que el concurso.